martes, 1 de noviembre de 2011

Día

Día

A veces uno termina haciendo las cosas por inercia… no sé.
Suena el despertador, lo apago. ¡Cinco veces sesenta otra vez! Me grita algo de adentro. Esos escasos períodos de tiempo denominados “minutos”, se terminan por transfigurar en unas cuántas medias horas más, y así arranca mi cuerpo a funcionar. Otro día más.
¿Alguna aventura para hoy? Le pregunto curiosa al destino que asoma su cara por la ventana como para saludarme. Prefiere guardar silencio. “Lo dejo a tu criterio” susurra casi suspicaz.
¿Qué querrán insinuar en mí esas palabras? Mi criterio deduce con facilidad rutina, ¿inercia? ¿Será por inercia que aún te sigo sintiendo mío?
Pero algo aún un poco más adentro sugiere adrenalina. Magia. Límites desdibujados. Riesgos. Palabras. Bocas. Cuentos. ¿Encuentros? Confesiones.
¿Cómo atestiguar por la noche que esas palabras se hicieron carne? ¿Cómo alimentar cada paso de esa adrenalina picante? ¿Cómo llenar cada palabra de impronta, misterio?
Una vez más, me toca elegir. Como cada comienzo. Como las 365 veces. Como cada hilo de luz que se filtra por el ribete de la ventana y que achica mis ojos por la mañana.
Se trata, a fin de cuentas, de riesgos. Esos que de vez en cuando está bueno afrontar para darle un nuevo y colorido rumbo a alguno de esos grises callejones sin salida. Para desafilar algún cuchillo que nos pincha un poco por adentro, empujando palabras atrapadas. Dientes cerrados. Lengua entumecida.
Sí, todo riesgo trae aparejado ambigüedades. Positivismo y negativismo. Pero se trata en sí, de agudizar la mirada; ver un poco más allá. Agudizar, ese ínfimo deseo hasta hacerlo piel. Es ahí cuando el riesgo es la carta a jugar.
Porque así decido vivirlo. Seguir a ese duende travieso hasta donde me lleve. ¿El miedo? ¿Vergüenza? No son palabras que habitualmente busque en el diccionario.
Porque así deseo sentirlo. Una aventura. Guiada por las pistas que deja por ahí eso rojizo con agujeros que llaman corazón.
¿El mundo? Mi escenario. ¿Las palabras empapadas con locura? Mi guión. Y actúo mi parte de la manera más divertida posible.
¿Quién nos niega los estelares?
Porque así quiero hacerlo. A cara de perro con la rutina.
¡Mi día es una nueva hoja en blanco y el duende de los segundos el que me entrega el lápiz para escribirla! (Y no hay liquid que sirva)…



Ana Belén.



1 comentario:

  1. He descubierto una talentosa escritora!!! Adelante con tu blog, que como un día merece ser vivido en plenitud, este espacio puede convertirse en un canal de expresión y en una forma de manifestación creativa, libre... otra hoja en blanco que en tus manos se puede transformar en una gran obra.
    Sigo tus avances. Laura O.

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